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Florería Atlántico: un bar de tragos creativos

Si hay algo que todo turista quiere conocer y experimentar cuando viene a Buenos Aires es, sin dudas, su noche. Buenos Aires es de esas ciudades que nunca duerme, tiene una gran cantidad de bares y boliches para todos los gusto.

Hoy les vamos a contar sobre uno de los bares más originales de la ciudad: Florería Atlántico. El fin de semana pasado, después de un día largo de trabajo, elegimos este bar para nuestro after office.  Nos habían recomendado La Floreria, y sabíamos un poco de qué se trataba, así que decidimos ir a probarlo y conocer cómo funcionaba este lugar.

La Florería Atlántico es, literalmente, una florería. Al ingresa te invade al aroma y los colores de las flores colgadas alrededor del local, hermoso! No es solamente una florería, ya que también venden vinos...hay una pared con estantes llenos de botellas de vinos también a la venta.



El bar está escondido en el subsuelo de la florería y se accede a través de una puerta para nada llamativa. Atravesar este puerta es como entrar hacia el otro lado, te da la sensación de estar ingresando en un sector privado, secreto, pero ni bien bajás las escaleras ya empezás a escuchar el murmullo de la gente, las botellas y copas.



El bar fue abierto en el 2013 por Renato Giovanonni y Julián Diaz, quienes se inspiraron en la historia del barrio de retiro y la llegada de millones de inmigrantes europeos a la ciudad.

El bar es muy pintoresco, ambientado con una onda subterránea y clandestina, se nota que pusieron atención a cada detalle.  Lo que sí hay que tener en cuenta es que el lugar es chico y a veces es difícil conseguir mesa si llegás tarde, en general suele haber lista de espera. Se puede reservar si no son más de 8 en el grupo.


Nosotras decidimos sentamos en el bar, desde el cual hay una gran vista ya que podés ver a los chefs trabajando en la cocina y los bartenders mezclando bebidas, mientras tomás tu trago tranquilo.



Nos acomodamos en nuestras sillas y comenzamos a leer la carta de cocktails. El menú también tiene una temática, cada sección tiene el nombre de un país Europeo y parece un pasaporte. Decidir con qué cocktail empezar la noche no fue una tarea fácil, Renato Giovanni es uno de los  bartenders y cocteleros más reconocidos del país por su gran creatividad y cada cocktail tiene ingredientes innovadores. Uno de los cocktails se llama “Príncipe de los Apóstoles” y tiene gin de yerba mate con pomelo rosado, ecualipto y peperina.

Foto sacada de barselinos.com


La Florería es un bar realmente novedoso y los cocktails son muy originales y ricos. Vale la pena experimentarlo!




Florería Atántico: Arroyo 872

Museo de la Inmigración: un paseo por nuestra historia

Desde hace meses que venía con ganas de conocer el Museo de la Inmigración de Buenos Aires, donde antiguamente funcionaba el Hotel de Inmigrantes. Dos principales motivos justifican mi urgencia:

- Mi papá es un amante de la genealogía y gracias a él, conozco gran parte de mi árbol genealógico y sé que está compuesto de cientos de personas de diversos lugares del mundo. La idea de conocer un poco más de cómo fueron las vidas de los tátaras franceses, italianos, españoles en algún momento cruzaron el atlántico y llegaron a Buenos Aires es alucinante. 

- Vi recientemente la miniserie Vientos de Agua, de Campanella y quedé totalmente fascinada con el tema de la inmigración y con ese contexto histórico de la Argentina. Ah! el que no vio Vientos de Agua, por favor véala!
 Con esas ganas partimos la semana pasada con mis padres y mi novio, rumbo a Retiro a conocer el ex Hotel de Inmigrantes, donde hoy es ocupado en parte por el Museo del Inmigrante. Llegamos a la tardecita y tuvimos la suerte de que justo estaba por empezar una visita guiada en la que nos contaron un poco la historia del Hotel, su entorno compuesto de otros edificios y su funcionamiento. 
La entrada del Centro Contemporaneo de Arte y del Museo de la Inmigración
La entrada al coplejo y los rascacielos modernos de fondo son testigos de la combinación tan porteña entre pasado y presente
El hotel era parte de un complejo formado por distintos pabellones destinados al desembarco, colocación, atención médica, administración, alojamiento y traslado construidos a principio del siglo XX para recibir a los miles de inmigrantes que llegaban a nuestro país. Cada Inmigrante tenía derecho a 5 días de hospedaje, revisión médica y colocación y traslado a un puesto de trabajo. Todo gratuito! 
Alguna de las antiguas entradas al hotel
 Después de recorrer un poco el entorno ingresamos al hotel. Fue construido desde 1906 a 1911 y funcionó como tal hasta el 1953. Tenía capacidad para 3 mil personas que se acomodaban en los pisos de arriba, donde dormían por un lado las mujeres y niños y por otro, los hombres. En planta baja se situaban las áreas comunes de comedor y cocina con vistas al parque exterior. 

Hay dos salas con fotos y pertenencias de los inmigrantes
Las escaleras gastadas del paso de tantos miles de inmigrantes. Hermosas!
Las camas. Las originales eran de cuero para que puedan ser facilmente lavadas
Me llamó mucho la atención la blancura y la luz del lugar. La sensación es la misma que la de un hospital, pulcro y fácil de limpiar. Todo para evitar la proliferación de enfermedades. Con este mismo fin. Las camas nunca se disponían de modo tal que quedara cabeza con cabeza.
La increíble vista de los ventanales



Debo confesar que mis expectativas estaban un poquito elevadas y si bien es muy lindo, el edificio podría estar mejor conservado. Además me imaginé que el acervo sería un poco más grande. Me quedé con las ganas de más. Me hubiera encantado ver el comedor, ver cómo eran las cocinas, los lavaderos...Pero bueno, disfrutamos mucho el paseo y me encantó conocer más de esa época en la que se empezaba a formar la Argentina que conocemos. De donde nació ese mix de culturas que dio origen a la nuestra, que tanto nos gusta!

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Mechi


MARQ: Caminata Urbana por el Eje Alvear y Plaza San Martín

Recorrido por la Avenida Alvear, la calle Arroyo y la Plaza San Martín: arquitectura, arte y una historia de amor y venganza.

Buenos Aires es famosa por la cantidad de museos que tiene. Hay 130 museos públicos y privados repartidos por la ciudad y para todos los gustos. Recién recibida y llegada a Buenos Aires luego de 15 años viviendo en el exterior (como les contamos en este post) me puse a investigar si existía algun centro cultural o museo dedicado a la arquitectura con la esparanza de poder conectarme con gente del ramo e internalizarme con la arquitectura local.
 Residencia Unzué de Casares (hoy sede social del Jockey Club)

Fue así que descubrí el Museo de Arquitecura (MARQ, para los mas íntimos). Es un museo chiquito y responde a la Sociedad Central de Arquitectos. Organizan charlas, exposiciones y lo más interesante (incluso para la gente que no estudió arquitectura): las caminatas urbanas y las visitas guiadas a edificios históricos de nuestra adorada ciudad. En el site del MARQ y en su Facebook (vivan las redes sociales!) publican los eventos que se van a organizar.
Museo de Arquitectura
Apenas se inauguraron las mencionadas Caminatas Urbanas me anoté para ver de qué se trataban. Elegí hacer el Recorrido 2: el Eje Alvear hasta la Plaza San Martín. ¡Un verdadero espectáculo!

Tuvimos como punto de encuentro el MARQ y de ahí salimos 2 grupos pequeños, cada uno dirigido por 2 guías, ambos arquitectos muy bien preparados. Empezamos por la Avenida Alvear, una hermosa avenida compuesta por diferentes palacios de fin del siglo XIX llenos de historias y curiosidades. No hace falta ser arquitecto para quedarse boca abierta frente a tanto lujo.


Avenida Alvear

Esa calle desemboca en la Plaza Carlos Pellegrini. Vale la pena quedarse un rato observando cómo edificios de épocas tan diferentes componen las cuadras de forma tan armónica. Muchos critican esa diferencia de estilos arquitectónicos que se ve en Buenos Aires pero para mí es lo que la hace tan especial. ¡Ah! Se presta especial atención a los imponentes palacios que hoy son las embajadas de Francia y Brasil.
Plaza Carlos Pellegrini 
 Palacio Ortiz Basualdo, hoy Embajada de Francia.
Palacio Pereda, hoy Embajada de Brasil 
Al cruzar la Avenida 9 de Julio pasamos por la Plaza Catalunya y llegamos a la Calle Arroyo. Una callecita estrecha y LLENA de galerías de arte. La mezcla del arte que se respira en el ambiente, el hotel Sofitel, el empedrado y la curva de la calle la transforman en algo único. ¡Hay que ir al Gallery Night el 12 de noviembre para disfrutarla más todavía!

Llegando a Plaza San Martín pasamos por el Palacio de los Anchorena (attenti al jardín de invierno que hay en el lateral y en el portón de entrada). Imposible no imaginarse señoras con sombreros tomando el té o paseando en carruajes. Pero lo más interesante sucede del otro lado de la plaza: El Edificio Kavanagh. Este edificio merecería un post dedicado únicamente a él ya que, 1. fue el edificio más alto de América Latina 2. el primero en hormigón armado y 3. esconde una de las historias más interesantes de la ciudad.

Resulta que Corina Kavanagh estaba enamorada de uno de los Anchorena (de aquellos que vivían en el Palacio de los Anchorena). La familia de él no aceptaba a la no-suficientemente-aristócrata Corina, y el romance se terminó antes de empezar. Corina, buscando su venganza, ordenó la construcción del rascacielos más alto con la idea de tapar por completo la vista de la Iglesia del Santísimo Sacramento (construida por los Anchorena para sepultar a sus familiares). Sus deseos fueron órdenes y es así que hoy desde la plaza San Martin no se ve absolutamente nada de la iglesia y para acceder a ella es necesario pasar por un estrecho pasaje cuyo nombre no podría ser otro: Pasaje Corina Kavanagh. ¡Eso sí que es tener orgullo! 
Palacio de los Anchorena, en la Plaza San Martin
El imponente Edificio Kavanagh
La Iglesia del Santísimo Sacramento desde el pasaje Corina Kavangh
Con esta historia de amor, de orgullo y venganza, terminó el recorrido y termina también este post. Les dejo la recomendación de las visitas organizadas por el MARQ que están hiper bien organizadas y son muy interesantes. También los invito a hacer este imperdible paseo por una de las zonas más lindas de Buenos Aires. No dejen de comentar por acá, por Facebook o por mail qué les pareció y dejarnos sugerencias para próximos paseos!

Mechi

MARQ: Av. del Libertador 999, Buenos Aires
tel: 011 4815-4075

Gallery Night: para conocer puertas adentro las galerías de la calle arroyo
cuando: 12 de noviembre

http://gallery.com.ar/

Edificio Kavanagh: Calle Florida 1065, 1005. Buenos Aires